Extremidades superiores

Fíjate en la variedad de torsos que aparecen en las imágenes — en sus pechos, sus físicos y los dispositivos que pueden usar. Algunas personas tienen pechos más grandes o más pequeños, algunas tienen un pecho o dos. Hay pechos con y sin vello, con y sin cicatrices. A medida que las personas crecen, algunos pechos crecen más que otros. Algunas personas sufren por ello, porque otras pueden suponer que son más femeninas o masculinas solo por el tamaño de sus pechos. Pero eso no siempre coincide con sus sentimientos. Por eso, algunas personas optan por hormonas o una cirugía para cambiar el tamaño de sus pechos. Independientemente del tamaño, el cáncer de mama también puede hacer necesario extirpar un pecho.

Algunas personas son gorditas y otras son delgadas. La gente suele hacer suposiciones sobre la salud o el carácter de alguien con solo mirar su cuerpo. Por ejemplo, una persona gordita puede ser vista injustamente como alguien que carece de salud, fuerza de voluntad o conocimientos. Hacer este tipo de suposiciones no es buena idea, porque la gordura no dice nada sobre lo saludable, trabajador o inteligente que es alguien.

Algunas personas creen que existe un cuerpo «perfecto» al que todos deberían parecerse. Pero muy pocas personas realmente se parecen a él. Las ideas sobre cómo debería ser el cuerpo —relleno o delgado, pequeño o alto— pueden minar nuestra confianza e impedirnos disfrutar de todas las cosas maravillosas que nuestro cuerpo es capaz de hacer. Cuando las personas sienten que no encajan, pueden avergonzarse de su cuerpo y callarse sus sentimientos. Para sentirnos cómodos con nuestro cuerpo, es útil conectar con él: moviéndonos, respirando profundamente y expresando nuestro opinión cuando alguien nos hace sentir avergonzados de nuestro maravilloso cuerpo.

Una persona de la imagen lleva un parche en el brazo. Se trata de una bomba de insulina, un parche especial que ayuda a las personas con diabetes. La diabetes significa que una persona tiene demasiado azúcar en la sangre porque su cuerpo no produce suficiente insulina, la hormona que reduce el azúcar en sangre, o porque no puede utilizar bien la insulina. Una bomba de insulina controla el nivel de azúcar en sangre. Una vez que las personas se acostumbran a ella, puede hacer que su vida sea más segura y flexible. Aun así, siempre es mejor preguntar a la persona cómo se siente al llevarlo que hacer suposiciones.

Una de las imágenes muestra a una persona con una bolsa adherida al abdomen. Esta persona se sometió a una operación (colostomía) en la que se conectó el intestino a una pequeña abertura en el abdomen. Esto permite que los alimentos digeridos salgan del cuerpo a través de la bolsa en lugar del ano. Estas aberturas en el abdomen (estomas) pueden ayudar a tratar diversas enfermedades. Pueden ser temporales o permanentes. Llevar una bolsa de colostomía puede provocar ira, tristeza o miedo a cómo reaccionarán les demás. Por eso es tan importante ser amable con las personas que viven con estas bolsas. Cuanto más se comprenda el uso de estas bolsas, más fácil será apoyar a quienes las llevan.